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     Bujalance                                                      Boletín Local de información                                    Número 30, noviembre  2002

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                        Con otra mirada

                        Anticartesianos

   Al hilo del comentario de portada, donde nuestro coordinador dice que los integrantes de Peña Flamenca "la Pajarona" "piensan, luego existen", se me ocurre pensar a mí mismo -luego existo- si no existe todo el mundo, el que vive y todo lo que ve alrededor, aunque no piense. Yo creo que sí, que existe. Claro que esta frase, "Pienso, luego existo" -cogito, ergo sum- de René Descartes, filósofo y matemático francés del sigloXVIII (1596-1650) hay que situarla en su contexto: pienso, luego existo para mí, tengo conciencia de mí, "soy". ¿Cómo puedo pretender ser algo para los demás si no "soy" para mí mismo?

Las piedras existen, pero no tienen conciencia de ello. Preguntémosle a una piedra: Oye, piedra, ¿tú existes? Comprobaremos fehacientemente que no nos contestará; ni se quejará si le pinchamos con un alfiler. ¿Existen las piedras? Rotundamente sí. Una forma de comprobarlo: démonos fuertemente en un ojo con una piedra. Seguro que sentiremos un intenso dolor; luego, la piedra existe, y también el ojo dolorido; y si me apuran, también existe su propietario; aunque si llega a hacer esto es que piensa poco; luego existe poco. Pero existe. Esa es la cuestión.

Y en esa tesitura estamos con nuestros gobernantes locales, ¿piensan nuestros gobernantes? Poco. Existen nuestros gobernantes? Un poquito. Y si piensan poco y existen poco, molestan poco a los que piensan poco y benefician mucho a los que piensan mucho en sí mismos. Y hetelos aquí, arrasando en las elecciones con la ayuda de los que piensan poco y de los "inteligentes", en una extraña mezcla de empatía y solidaridad.

Descartes pensaba así porque, como su propio apellido indica -que no se lo pusieron por casualidad-, descartaba todo lo que no tenía valor para sí mismo. Por eso el título de esta elucubración. Anticartesianos. Nosotros , al contrario que Descartes, no los eliminamos, nosotros los votamos para que piensen por todos.

Si votamos es que existimos, aunque no pensemos.

¡Toma ya, Descartes, "enteraillo"!

                                                                                          Juan Álvaro

        

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